UNA CREENCIA MUY ARRAIGADA

Hasta donde alcanzan mis recuerdos he tenido la firme creencia de que mi trabajo debía hablar por mí y que eso, era más que suficiente.

Lo primero es muy cierto. Lo segundo, un absoluto error, porque de ningún modo es suficiente.

Pero, paradójicamente, a mí eso me parecía alardear o fanfarronear. ¡Qué equivocada estaba! Eso nada tenía que ver con comunicar el valor de tu trabajo.

Y la vida se encargó de mostrármelo:

QUE TU LO VEAS NO SIGNIFICA QUE LOS DEMÁS TAMBIÉN, ESE ES EL ERROR

Yo llevaba un proyecto dentro de una multinacional, iba bien, rodaba, pasaba las auditorías pero…cuando llegó la crisis y tocó recortar presupuesto, decidieron que mi proyecto era prescindible.No lo entendía: el proyecto era necesario, aportaba mucho a la empresa, no comprendía como no lo veían. Tiempo después me di cuenta: simplemente no lo veían porque no supe, y quizás por mis creencias tampoco quise, mostrarlo.

La cosa era simple: que yo lo viese claro no significaba que los demás también y, aunque me cueste decirlo, no querer aceptarlo tenía un punto de egocentrismo o, quizás, de falta de empatía por no saber ponerme en la piel de quien está al otro lado.

UN METODOLOGÍA PARA MOSTRAR TU VALOR LLAMADA COPYWRITING

Fue entonces, cuando decidí parar, sabía que algo no iba bien pero no sabía el qué.

Y empecé una búsqueda en la que el copywriting se cruzó en mi camino. Bueno, seamos sinceros, yo me tope en el suyo.  Me gustaba escribir, me encantaba leer…

¡Qué ingenua! por aquel entonces, creía que el copy solo iba de escribir.

A medida que me fui formando, me di cuenta de que el copy era mucho más: era empatía, era conocerse a uno mismo, era conocer y comprender un proyecto y su público y, lo más alucinante: descubrí que existía toda una metodología para mostrar el valor de lo que ofreces.

TU TRABAJO TAMBIÉN NECESITA QUE HABLES DE ÉL

Todos esos aprendizajes me enseñaron lo equivocada que había estado. Porque sí, tu trabajo tiene que hablar por ti, pero había una cosa igual de importante que no quise ver: tu trabajo también necesita que hables de él y, eso es lo que hace el copy. 

Y si lo estás pensando, por supuesto, esto aplica tanto a los trabajos por cuenta ajena como a los emprendedores o empresarios.

Porque, efectivamente el movimiento se demuestra andando pero, si no lo explicas, puede que nadie (tu jefe, tu cliente…) se entere de que te estás moviendo o, si lo hace, es probable que no comprenda porque ese movimiento es tan importante para él.

Hombre explicando un proyecto a una compañera

No dejes de hablar de tu trabajo para mostrar todo el valor que ofreces. Photo by Kaleidico on Unsplash

Así que cuando escuches frases como «No es necesario que hables de tu trabajo, deja a tu trabajo que hable de ti»  o «Trabaja duro y en silencio y deja que el éxito haga todo el ruido», acuérdate del copy y no dejes nunca de verbalizar tu valor. 

Todo este aprendizaje me mostró cuántos proyectos maravillosos se quedan a medio camino solo porque no saben mostrar su valor, porque no saben comunicar todo lo que pueden hacer por los demás.  Desde entonces, esa es mi misión: que ningún proyecto maravilloso se quede sin comunicar todo lo que puede hacer por los demás, sin verbalizar su esencia y su valor.

Y tú, ¿crees que alguna vez has perdido una oportunidad por no saber mostrar el valor de lo que ofreces?